Manuel “Gavilán” Castellanos

El boxeo y el béisbol sus dos grandes pasiones

 

Manuel «Gavilán» Castellanos, en su residencia, declara para la revista «HOT BOXING». Foto: José Cotuffo.

Valencia, 18-08-2013.- José Manuel Castellanos, mejor conocido en el ámbito deportivo como “Gavilán” Castellanos, dice que este apodo data de mucho tiempo, “parece que me lo pusieron porque a mi papá le decían “Gavilán” y también me asociaban con el famoso boxeador cubano Gerardo González “Kid Gavilán” porque algunos afirmaban que mi estilo de combate se parecía al de él”, dijo.

Así comenzamos esta amena conversación con Manuel Castellanos en su residencia ubicada en la Urb. Ricardo Urriera de Valencia.

 ¿Nos puede decir el lugar y su fecha de nacimiento?

Por supuesto, con todo gusto, yo nací en Valencia estado Carabobo el 01-01-1938

 ¿Dónde empezó a boxear y quiénes eran sus entrenadores?

-Recuerdo que empecé a boxear en el gimnasio “Las Cocuicitas” de Valencia por allá, por 1955, recibí las enseñanzas que me impartían  los entrenadores Juan Rivas, “El flaco” Puerta y uno que le decían “Frasco é Leche” creo que su nombre es Rafael García y otro que llamaban “Pancho”, no recuerdo su nombre completo, también para esa época estuvo aquí en Valencia el prestigioso profesor Pedro H. Cuggia, de quien aprendí mucho, ese hombre sabía bastante de boxeo.

 

Manuel «Gavilán Castellanos, en posición, recuerda sus tiempos de boxeador. Foto: José Cotuffo.

¿Cuántas peleas realizó usted en el boxeo aficionado?

-Recuerdo que durante el primer año, 1955, realicé siete peleas en el peso gallo categoría “C”, en el segundo año en 1956 también realicé siete combates, en el último de estos, disputé el campeonato en el peso pluma categoría “B” y quedé sub campeón, además representé al estado Carabobo en intercambios contra los estados Aragua y Lara.

 ¿Recuerda los nombres de algunos de sus contendores?

-Mira, eso es un poco difícil, puedo mencionar a uno de apellido Hernández a otro le decían “El Bachaco”, así era como nos conocíamos con apodos, si recuerdo que Juan Rivas me ponía los guantes con Félix Arturo Liendo, Silvestre Tellechea, José Antonio Burgos, Rafael Padrino y Simón “Zamurito” Ospino.

¿Hasta cuando se mantuvo en el boxeo?

-Estuve practicando boxeo hasta el año 1959 y como yo jugaba béisbol, dejé el boxeo para dedicarme a este último deporte.

 ¿Por qué no saltó al boxeo profesional?

-Bueno cuando boxeaba también jugaba pelota sabanera y sabía que tenía condiciones para este deporte, aunque ya tenía todo listo para irme a Caracas con Juan Rivas y saltar al profesional. El mismo día que me iba para Caracas, se presentó en mi casa un compadre y me dijo “te conseguí un trabajo” y como yo estaba parado, sin hacer nada productivo, como se dice completamente “pegao”, el ofrecimiento de mi compadre no era fácil de despreciar, pues ganaría Bs 400.oo mensuales como cobrador, buen dinero para la época, entonces abandoné el boxeo para dedicarme al trabajo y, así quitarle la preocupación a mamá que no aprobaba que yo fuera boxeador.

 Después de haberse retirado del boxeo ¿Cuándo empezó a jugar béisbol organizado?

-Como te dije antes, yo practicaba boxeo y jugaba pelota sabanera, puras caimaneras, entonces me ofrecieron jugar en la categoría “A” para el equipo “Green Spot”, ese mismo año quedé campeón pitcher, además de ser lanzador también jugaba en los jardines. Al terminar el campeonato ese mismo año me subieron a la categoría “AA” con el equipo “Protinal”, allí encontré a muy buenos amigos como los hermanos Sandoval, Percy Sandoval y Linares.

 ¿Pero usted jugó para el Central Tacarigua?

-Si, después de estar con “Protinal” me ofrecieron jugar para el “Central Tacarigua”, allí me pagaban otra cosita, tu sabes, eso lo calificaban con el nombre de “marronismo” que se daba cuando a un pelotero aficionado le pagaban por jugar, yo viví eso y te puedo decir que no era nada malo. En este equipo jugué con buenos peloteros como Güino Balaustrén, “El Mocho” García, Manuel Guaira y Jesús Escorihuela.

 ¿Y después con qué equipos jugó?

-Bueno, jugué con “Los Criollos” de Puerto Cabello, donde reforcé al OSP en varios campeonatos nacionales, en 1981 jugando para la Universidad de Carabobo, nos tocó decidir el campeonato con el OSP de Puerto Cabello y resultamos ganadores.

Castellanos, en su residencia ubicada en la Urb. Ricardo Urriera de Valencia. Foto José Cotuffo

¿Nos puede contar algo curioso que le haya ocurrido en su carrera de pelotero?

 -En el béisbol se viven muchas anécdotas, hechos curiosos, recuerdo que una vez, jugando para la Universidad, en el primer juego que hicimos en Carlos Arvelo contra el Central Tacarigua, había un pitcher muy bueno, Alí Peña, que había jugado conmigo en el MOP, venía de representar a Venezuela en un campeonato Mundial y empezamos a mamarnos gallo, tú todavía estás en esto, hasta cuándo”,  me decía y yo le preguntaba y esa recta todavía camina, te sirve de algo, vamos a ver si es verdad. Cuando me enfrenté como bateador, al primer lanzamiento se la saqué por el centro del campo, entonces me gritaba “¡¡¡mira viejito ya tu eres abuelo y todavía te queda  fuerza!!!”, ¡jajaja! Nos cuajamos de la risa.

Pero usted también fue manager de la selección de béisbol de Carabobo ¿Qué nos puede decir al respecto?

-Después de haber cubierto la etapa  en el béisbol activo, estuve dirigiendo la selección de béisbol menor del estado Carabobo durante once años, recuerdo que en juvenil tuve un equipo llamado “El Esfuerzo” muy bueno por cierto; luego, en 1979 me llamó la Asociación para dirigir la selección en un campeonato nacional, después de haber aceptado se despertó una polémica porque otros dirigentes apoyaban a Juan Peña “Peñita” para que el mánager fuese él, y otro que también quería ser mánager era Luis Simancas, entonces tuvimos algunas diferencias de criterios, cada quien exigía lo que consideraba justo para ellos, pero yo no acepté sus peticiones, hice el planteamiento a los directivos de la Asociación, me respaldaron y conseguí  la ayuda de Humberto “Cajita” Hernández, un gran amigo, él me acompañó a ese nacional junto con Joseito González, en este nacional le disputamos el título al trabuco que llevaba el Distrito Federal.

 ¿Por qué no firmó para jugar béisbol profesional?

-No quise, el Valencia Industriales me ofreció Bs. 3.000,oo para la firma y Bs. 1.500 mensuales para jugar, recuerdo que la oferta me la hicieron un señor de apellido Sánchez González y un cubano de apellido Martínez, no acepté porque yo ganaba más con mi trabajo y sabía perfectamente lo fuerte que es andar con un guante, un bate y una pelota todos los días, eso no es muy fácil, cualquiera cree que la vida de un pelotero profesional es muy grata, eso es muy exigente, eso no es ninguna mantequilla, yo admiro esa gente que juega todos los días, mira –señala hacia la pantalla del televisor donde estaban pasando un juego de las Grandes Ligas-

 ¿De los peloteros de esa época quienes llamaron su atención como promesas del béisbol?

Había un muchacho de “Las Trincheras” que pintaba muy bien, incluso fue firmado por “El Valencia Industriales” pero se enfermó con una severa amibiasis y no pudo continuar, era un pitcher zurdo, no recuerdo su nombre, de apellido Garmeja, si, el zurdo Garmeja, también estaba Olinto Rojas, Héctor Rincones, Remigio Hermoso y otros tantos buenos peloteros de esa época.

 ¿Usted todavía juega softbol?

-Sí, todavía estoy muy activo, fíjate en esos trofeos, estos han sido ganados en los últimos dos años.

 ¿Pero es bateador designado?

-¡Nooo!, que va, ¡jajaja!, yo juego mis posiciones, a veces juego segunda base,  en el campo corto o en los jardines, incluso gané un “Derby de Jonrones”, mira los trofeos –señala, muy orgulloso, hacia dónde están los diplomas y trofeos- Sin embargo hace unos meses sufrí un ACV y esto me mantiene alejado del terreno de juego, estoy esperando la recuperación total para volver a jugar, siempre me llaman para que juegue, pero aún no estoy 100% listo, me falta poco, aunque me siento bastante bien.

 ¿Del boxeo no supo más nada?

-Bueno, mira, después de haberme retirado como boxeador activo, estuve ayudando a Jorge Otaiza, como árbitro y juez, él quería que yo formara parte del personal técnico, algunas veces iba a ver las peleas de mis amigos, es muy difícil olvidarme del boxeo y del béisbol

 Para finalizar, Manuel “Gavilán” Castellanos cuenta que estudió hasta tercer año de Contabilidad en la Escuela Técnica de Comercio, aunque esto le sirvió para muchas cosas, no ejerció la contabilidad porque ganaba más dinero con el trabajo que realizaba. Tuvo cuatro hijos, le quedan tres dos varones y una hembra, además tengo cuatro nietas,  un nieto y dos biznietos. Con su esposa la Sra. Magaly Martínez tiene 32 años de casado, deja este mensaje. “Lo más bello que hay en el mundo es practicar cualquier deporte, hacerlo con disciplina, constancia y empeño. Es una excelente manera de mantenerse sano”.   

2 comentarios sobre «Manuel “Gavilán” Castellanos»

  1. Muy buena entrevista a este personaje de la Valencia que creció en pobreza económica, pero en riquezas emocionales y morales, lo que demuestra su gran familia heredera, se entiende que viene de ese hogar donde los padres nos dan diarias lecciones de vida. Felicitaciones a los redactores de la Revista Hot Boxing de esta Asociación de boxeadores retirados y al entrevistado «Gavilán de la Adobera» de San Blas, de Valencia y de Carabobo. Les faltó decir que este Manuel es buen cantante y mejor amigo; también fue Manager y jugador (nada fácil) en Campeonato Nacional de Béisbol «AA» jugado en el Estadio José Bdo. Pérez (Cuatricentenario de Valencia) Y como decía el Ché Guevara, este caro camarada repite:» Prefiero morir de pie, a vivir arrodillado». Salud y saludos pajarito.

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